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Cerebro & Sistema digestivo.

Dr. Rodolfo Vega LLamas.

Miembro del Consejo Consultor Científico Kyani LATAM.


La importancia de la relación cerebro-sistema digestivo, es muy importante. La esperanza de vida ha aumentado en más de 12 años en el último siglo. Pero, para que la vejez y calidad de vida vayan de la mano, debemos tener un cerebro vital, joven y sano. Para ello, es fundamental saber cómo funciona, se nutre y su interrelación con la buena alimentación. Por eso, el sistema digestivo juega un papel fundamental para mantener un cerebro joven y con una buena regeneración neuronal, evitar que suceda un envejecimiento rápido.

Increíble que las bacterias intestinales jueguen un papel primordial en este proceso, pues les recuerdo que estas bacterias intestinales, en patologías como la depresión, ansiedad, insomnio y muchas otras enfermedades de la mente, dependen de estas bacterias, y de nuestra alimentación.


Es importante saber que el cerebro es el segundo órgano más graso del cuerpo, trabaja 24 horas, y nunca descansa.

Por eso, la alimentación juega un papel preponderante en su diario vivir. El cerebro consume aproximadamente el 20% de la energía metabólica producida por el cuerpo y este gasto energético se debe a que las neuronas del cerebro son muy activas, incluso cuando la persona se encuentra durmiendo, y por ello consumen el 20% del total del oxígeno de nuestro cuerpo. El cerebro necesita unos setenta litros de oxígeno al dia. En otras palabras, no podemos vivir sin oxígeno, segundos pueden significar quedar inconsciente , con más de 10 minutos significa deterioro irreversible.


Pero es increíble que a pesar de ser un órgano muy graso, las células cerebrales no producen grasa, el hígado juega un papel esencial, ya que este, después de ingeridas, contribuye a metabolizarlas para integrarlas a la estructura cerebral.

Pero hay algo que quiero hacer hincapié y es la importancia de las grasas que alimentan nuestro cerebro. El 50% del total de las grasas son insaturadas, tipo omega 3 y omega 6. Sobre todo el Omega 3 es el más abundante en el cerebro, el colesterol y las grasas saturadas son otros compuestos lipídicos para el cerebro. Los médicos los hemos vuelto impopulares por el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero tenemos que aceptar que representan un gran porcentaje de la composición cerebral.


La cave en este tema de las grasa es disminuir el consumo de las saturadas: NO a la grasa Trans que son producto de la industrialización y mantener una ingesta adecuada de Omega 3 y Omega 6, pues dijimos que estas son esenciales, y deberíamos consumirlos en la dieta, pero guardando adecuada proporción. Las investigaciones ya hablan de grasas inflamatorias como el omega 6 y grasas antiinflamatorias como el Omega 3.

Quiero recordarles que para mantener un cerebro sano, el agua es sumamente importante, ya que es fundamental para el transporte de nutrientes, como vehículo sanguíneo, y además para favorecer el flujo sanguíneo y la circulación de la sangre. En este artículo quiero resaltar la importancia de la Microbiota en el cerebro, pero esta está sujeta a numerosos cambios según la dieta, el medio ambiente, el contexto socioeconómico, el estrés. Todas estas circunstancias pueden variar el estado de nuestro intestino y afectar por ende, la actividad cerebral.

Investigaciones importantes dicen que el intestino es el segundo cerebro y solo tres grandes órganos de tu cuerpo están en contacto físico con el mundo exterior; la piel, los pulmones y el tubo digestivo. Por lo tanto, estos forman tres fronteras, en la cual el cuerpo traza una línea entre lo que está dentro y lo que está fuera.


Pero el tubo digestivo es el más grande y me atrevería a decir el que más trabaja, pues las paredes intestinales son especiales, porque a diferencia de los pulmones, se encuentran en contacto permanente con elementos extraños. Alcohol, bebida de todos los sabores y componentes químicos dañinos, microorganismos, bacterias, hongos, parásitos, virus, entre otros, la piel tiene contacto pero no absorbe lo bueno para el cuerpo, como si lo hace el intestino. Además, el intestino juega un papel importante para la supervivencia del organismo en su papel de absorción, digestión y la eliminación de residuos, y además, dar cabida a la flora intestinal.


En conclusión: cuando la flora intestinal se ve afectada, el cerebro también se afecta, apareciendo enfermedades autoinmunes, alergias, ansiedad, depresión, cáncer, entre otras. Por eso, es importante aprender a cuidar estos dos cerebros, los cuales trabajan interconectados. La dieta y el ejercicio juegan un papel preponderante para mantenerlos sanos.


Rodolfo vega Llamas-Internista –Cardiólogo

Bibliografía:

Limpiando las arterias - Carlos delgado

Intestino sano vida sana - Alejandro Junger

Dale vida a tu cerebro - Raquel marin

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