Buscar
  • 42k

Combinar Omegas, vitaminas y ¡algo más!.


L.NC. Adriana Domínguez Rdz.

Miembro del Consejo Consultor de Nutrición Kyäni LATAM.




Es bien sabido en diversos estudios experimentales, clínicos y epidemiológicos la relación que hay entre el consumo de grasas saturadas y un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares 1,2,3, esto provocó que los consumidores comenzaran a sustituir las grasas animales naturales (incluida la manteca) por alternativas más “sanas”, o al menos eso creían, comprando aceites de origen vegetal y/o derivados como las margarinas y mantequillas)4 pero, lo que no se sabía es que durante la manipulación tecnológica de muchos de los aceites vegetales al ser transformados en productos con el fin de volverlos más “fácil de manejar en producción industrial, uso doméstico, tratando de conferirles mejores características organolépticas, se aplica aún en día el proceso de hidrogenación.

La hidrogenación tiene como principal efecto secundario la formación de isómeros geométricos y posicionales de ácidos grasos insaturadas, principalmente de ácidos grasos con isomería trans 5, quiere decir que su composición química se ve modificada, es como cambiar de un estado líquido a uno sólido, o de sólido a líquido, o crear un producto, etc, que no pierda la forma que desea el productor para ofrecer en el mercado así como las propiedades de sabor, textura, consistencia, etc, de las que ya hablamos anteriormente, pero en la actualidad se sabe que los ácidos grasos trans (AGT), entre otros efectos, es que modifican de forma negativa el perfil lipídico de quien los consuma, repercutiendo en el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular y sus secuelas.5


En países desarrollados se estableció claramente aplicar políticas y regluación concretas para disminuir el consumo de AGT en la población, y prácticamente todos lo han aplicado, logrando de forma drástica bajar el contenido de grasas trans en sus alimentos manufacturados6,7, pero, para América Latina es otra historia, porque en general, se carece de información actualizada sobre los AGT, y, solo se cuenta con estimaciones de consumo derivadas de tablas y estadísticas incompletas o antiguas, o que son temas de otros países o regiones con hábitos alimentarios diferentes.

El consumo de grasas entre los países o grupos de países varía, todo depende de la disponibilidad geográfica de las materia prima para obtener la grasa, desde grasa de origen animal, vegetal, o una mezcla de ambas. En muchos países latinoamericanos no existe regulación alguna sobre la composición de las materias grasas, y particularmente sobre su contenido de AGT, es por eso que sigue dándose un ambiente obesigénico, por lo que la acción no es simplemente tomar medicamentos para contrarestrar los efectos negativos de los ácidos grasos trans, sino también cambiar completamente los hábitos alimenticios, comprar menos alimentos ultraprocesados y consumir mas verduras y frutas frescas, semillas, hidratarse con agua natural, pero sobretodo realizar ejercicio, más allá de hacer actividad física.

Entre los cambios que mencioné fue modificar la alimentación y esa es en gran medida, si suprimir la cantidad de alimentos ultra procesados para consumir alimentos ricos en Omegas del tipo 3, 6, 9 y 7, que nos ayudarán a tener mejor control de nuestro perfil lipídico, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El combinar los omegas con una buena alimentación favorecerá a nuestra salud, junto con las combinaciones de otros nutrimentos como los tocotrienoles más carotenoides, que al ser consumidos son especialmente benéficos para la salud del corazón, cerebro, nutrición de la piel, y ojos, tanto carotenoides con tocotrienoles funcionan de manera sinérgica para poder brindar sus máximos beneficios antioxidantes.


El combinar Achiote o salmón o chía o aceite de palma rojo, ayudará a obtener estos ácidos grasos saludables y tocotrienoles nutrimentos esenciales para el cuerpo, éste último lo obtendrás en muy pocas cantidades de algunos aceites vegetales (palma), el germen de trigo, salvado de arroz, cebada y achiote, pero si además a los omegas le agregamos triptófano que es un aminoácido que ayuda a tranquilizar a las personas ansiosas, el cual al mezclarse con los hidratos de carbono de alimentos como verduras, frutas, cereales integrales que en la sangre se transforman en azúcares, producen una sustancia bioquímica llamada serotonina, es un neurotransmisor que actúa a nivel cerebral, encargado de manejar la estabilidad emocional de las personas:

  1. Regular el sueño,

  2. Hambre,

  3. Entre otros procesos.

Dormir mejor o peor depende de muchos factores pero los alimentos que consumimos tienen mucho que ver en esto, por eso se recomienda consumir durante la cena alimentos ricos en triptófano:


Compuesto capaz de sintetizar serotonina y melatonina, 2 sustancias ideales para descansar adecuadamente.

Aquí abajo déjanos tus comentarios o mándame tu correo a nutricion@kyanicorp.com

Bibliografía:

1. Tavella M, Spadafora S. The Program for the Prevention of Infarcts in Argentina. Worldwide Efforts to Improve Heart Health. A Follow-up to the Catalonia Declaration. CDC Atlanta (USA) S55; 1997.

2. Tavella M, Pilone P, Bruno M, Patalagoyty S, Navas H, Sicalo D. (On behalf of the DEMOBAL Working Group. “DEMOBAL”, National Demonstration Project Balcarce, Province of Buenos Aires, Argentina. Program for the Prevention of Infarct [PROPIA], Universidad Nacional de La Plata). First National CDC Prevention Conference on Heart Disease and Stroke. Atlanta, Georgia, USA. August 22-24. Published in Preventive Medicine 2001; 33:S14

3. Tavella M, Peterson G, Espeche M, Cavallero E, Cipolla L, Perego L, Caballero B. Trans fatty acid content of widely consumed foods in Argentina. Food Chemistry 2000 69:209- 213.

4. Debeza A, Sissu E, Gulayin R, Espeche M, Peterson G, Cavallero E, Perego L, Hernández C, Abdo L, Difeo O, Urdialles F, Tavella M. Composición en ácidos grasos de triglicéridos de tejido adiposo en sujetos sin aterosclerosis coronaria. RNC Publicación Científica sobre Nutrición Clínica 1999; 8(2):52-55.

5. Valenzuela A, Nieto S, Petersen G, Tavella M. Estudio comparativo, en fritura, de la estabilidad de diferentes aceites vegetales. Aceites y Grasas 2004. 2 (55): 22-28.

6. Craig-Schmidt MC. World-wide consumption of trans fatty acids. Atherosclerosis 2006; 7(suppl):1-4.

7. Hu FB, Manson JE, Willett WC. Types of dietary fat and risk of coronary heart disease.

J Am Col Nutr 2001; 20:5-19.


79 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo