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Componentes clave para un envejecimiento saludable.

Actualizado: 13 de nov de 2019

Dr. César Fernández.

Miembro del Consejo Consultor Científico Kyäni LATAM.




Introducción

Todos aquellos procesos que ocurren a nivel interno en nuestro organismo y que no somos conscientes de ellos, producen y determinan la salud, el bienestar y envejecimiento de forma determinante a lo largo de nuestra vida.

Nuestra alimentación, nuestro entorno, el manejo de nuestras emociones y de nuestros pensamientos, nuestros hábitos personales así como el medio en el cual nos desarrollamos son factores que indudablemente pueden establecer nuestro equilibrio y acelerar o retrasar el envejecimiento. Estos factores son determinantes en la salud del ser humano y esto ya es admitido por un amplio sector de la sociedad científica. Existen varios componentes claves que científicamente se han convertido en function de su estado de salud y presencia o ausencia en una especie de biomarcadores que determinan la celeridad y calidad de vida del envejecimiento y estos son : 1- Mitocondrias 2-Telómeros 3- Células Madres 4- Radicales Libres , los cuales poseen una relación directa a un Estilo de Vida Saludable y al bienestar y salud alcanzado en esta.


¿Qué son las MITOCONDRIAS y cual es su función principal?


Las mitocondrias son los orgánulos citoplasmáticos (o sea: equivalentes celulares a los órganos del cuerpo) que en las células operan como centrales energéticas, sintetizando las moléculas de adenosín trifosfato (ATP) que brindan combustible químico a los diversos procesos celulares necesarios para la vida (respiración celular). Este proceso de síntesis energético se lleva a cabo en el interior de la célula, aprovechando como combustible la glucosa, los ácidos grasos y los aminoácidos, que ingresan a las mitocondrias a través de las membranas que las recubren, semejantes aunque de menor tamaño a la membrana celular. Comúnmente, estos orgánulos presentan un aspecto alargado, aunque sumamente variable, y se encuentra en el citoplasma celular, en un número acorde a las necesidades de energía que tenga el tipo de célula en cuestión. Lo curioso de las mitocondrias es que poseen en su propio ADN las instrucciones necesarias para sintetizar las sustancias energéticas indispensables y para replicarse a sí mismas durante la reproducción celular. Dicho ADN no es idéntico al del núcleo de la célula, lo cual ha permitido formular una hipótesis respecto a su origen: la endosimbiosis.


Según dicha teoría, las mitocondrias habrían surgido como resultado de la incorporación simbiótica (colaborativa) de un procarionte dentro de la célula eucariota, llegando a una suerte de acuerdo de convivencia que luego se hizo indispensable: el procarionte produciría energía para la célula completa y a cambio sería protegido en su interior, un medio rico en nutrientes y libre de competencia. El resto lo haría la evolución, que terminaría por fusionarlas a ambas en un mismo organismo. Así que el propósito de la mitocondria es producir esa energía. Algunos tipos de células tienen diferentes cantidades de mitocondrias porque necesitan más energía. Así, por ejemplo, el músculo tiene una gran cantidad de mitocondrias, al igual que el hígado, el riñón, y en cierta medida, el cerebro, que se mantiene de la energía producida por esas mitocondrias. Por este motivo, si usted tiene un defecto en las vías que las mitocondrias utilizan habitualmente, va a tener síntomas en los músculos, en el cerebro, y a veces también en los riñones; o sea, muchos tipos diferentes de síntomas. Y eso que, probablemente, no conocemos todas las enfermedades causadas por la disfunción mitocondrial.


TELÓMEROS: una de las claves que estudian los científicos para entender el envejecimiento.Los telómeros son como los escudos protectores del ADN de nuestras células. Su nombre, de origen griego, significa literalmente "parte final", y es que los telómeros son eso: los extremos de los cromosomas, algo parecido a las puntas de plástico de los cordones de los zapatos. Pero son partes del ADN muy repetitivas y no codificantes: su función principal es proteger el material genético que porta el resto del cromosoma. A medida que nuestras células se dividen para multiplicarse y para regenerar los tejidos y órganos de nuestro cuerpo se va reduciendo la longitud de los telómeros, y por eso con el paso del tiempo se hacen más cortos. Cuando finalmente los telómeros se quedan tan pequeños que ya no pueden proteger el ADN, las células dejan de reproducirse: alcanzan un estado de senectud o vejez. Por eso, la longitud de los telómeros se considera un "biomarcador de envejecimiento" clave a nivel molecular, aunque no es el único, y en años recientes ha atraído la atención de numerosas investigaciones.


CÉLULAS MADRE : son la materia prima del cuerpo; a partir de ellas se generan todas las demás células con funciones especializadas. Bajo las condiciones adecuadas en el cuerpo o en un laboratorio, las células madre se dividen para formar más células llamadas células hijas.

Estas células hijas se convierten en nuevas células madre (autorrenovación) o en células especializadas (diferenciación) con una función más específica, como células sanguíneas, células cerebrales, células del músculo cardíaco o células óseas. Ninguna otra célula del cuerpo tiene la capacidad natural de generar nuevos tipos de células. Los investigadores y los médicos esperan que los estudios con células madre puedan ayudar a lo siguiente:


· Aumentar la comprensión sobre cómo ocurren las enfermedades.

· Generar células sanas para reemplazar las células enfermas (medicina regenerativa).


RADICALES LIBRES (R.L.): El cuerpo humano está formado por miles de millones de células. Cada célula está formada por moléculas. Las moléculas son grupos de uno ó más átomos unidos por enlaces químicos. Los átomos en su núcleo están rodeados por electrones con carga negativa, estos electrones forman los enlaces químicos que componen las moléculas. Los electrones se encuentran orbitando los átomos creando el equilibrio. La naturaleza ama el equilibrio. Cuando se pierde el equilibrio porque uno o varios de sus electrones quedan desparejados se generan:


Radicales Libres: moléculas inestables que perdieron 1 o varios electrones y son altamente reactivos. Su misión es buscar el electrón o electrones que les falta en otras moléculas para obtener su estabilidad. La molécula atacada a la cual han robado el electrón se convierte en un Radical Libre, y de esta forma se inicia una reacción en cadena que daña a muchas células.

Empieza el daño celular, la mutación y la muerte celular. Los procesos normales del organismo producen radicales libres como en el metabolismo de los alimentos. Las calorías de los alimentos se tienen que convertir en energía para que el cuerpo pueda utilizar, la molécula de energía es el ATP, Trifosfato de Adenosina, el combustible necesario para que las células funcionen. Para formar ATP hay que descomponer el oxígeno para formar radicales libres en las células, principalmente en las mitocondrias, que es la fábrica celular donde se genera constantemente ATP.


En la respiración se produce un proceso oxidativo, en el cual, la glucosa y los ácidos grasos oxidan oxígeno para producir ATP y energía creando radicales libres, el anión superóxido.


El Sistema Inmunológico genera radicales libres una de las mejores formas de matar organismos invasores consiste en bombardear con radicales libres y es así como funciona los linfocitos. La primera barrera defensiva contra los gérmenes. También estamos expuestos a elementos del medio ambiente que generan radicales libres como la polución ambiental, tabaco, radiación, aditivos químicos en alimentos procesados, pesticidas, estrés y emociones negativas. El estrés oxidativo es causado por el desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad de nuestro sistema biológico para neutralizar rápidamente los reactivos intermedios y reparar el daño que causan. Evidentemente tenemos mecanismos y sistemas de defensa internamente para neutralizar los radicales libres, éstos son los llamados:


ANTIOXIDANTES: molécula capaz de inhibir la oxidación causada por los radicales libres, cediendo electrones sin perder su equilibrio. El oxígeno de la atmósfera, y sobre todo el sol, originan radicales libres atacan las células, precipitando el envejecimiento celular.

Una paradoja del metabolismo es que mientras la gran mayoría la vida compleja requiere oxígeno para su existencia, el oxígeno es una molécula altamente reactiva que puede dañar a los seres vivos produciendo especies reactivas del oxígeno. Por lo tanto, los organismos poseen una compleja red de metabolitos y enzimas antioxidantes que trabajan juntos para prevenir el daño oxidativo de los componentes celulares tales como en el ADN, proteínas y lípidos. Unos actúan a nivel intracelular y otros en la membrana celular para proteger a los diferentes órganos y sistemas. A nivel intracelular tenemos antioxidantes naturales como Catalasa, Glutatión Peroxidasa y Superóxido Dismutasa. A nivel del plasma sanguíneo, la bilirrubina, transferrina, lactoferrina, ceruloplasmina y albúmina, melatonina, estrógenos. A través de la alimentación, minerales como selenio, germanio y zinc junto con las vitaminas C y E, flavonoides, carotenoides, licopenos, xantinas y luteínas.Hoy se sabe que, los RADICALES LIBRES son la causa directa del envejecimiento celular de nuestro organismo en general. El Dr. Denham Harman fue el padre fundador de la teoría de los radicales libres para explicar el envejecimiento.


*Hábitos Nutricionales y de Estilo de Vida esenciales para incidir positivamente en los componentes claves para un Envejecimiento Saludable.

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