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El Zinc, usos y beneficios.


Dr. César Fernández.

Miembro del Consejo Consultor Científico Kyäni LATAM.



El Zinc es un mineral esencial para nuestro organismo. Tiene un papel específico en más de 300 enzimas que participan en todas las reacciones bioquímicas importantes del cuerpo humano. Tiene un efecto directo en el crecimiento, desarrollo neurológico y en el sistema inmune. Frecuentemente nos preocupamos por obtener otros minerales como calcio, hierro y vitaminas. Sin embargo, poca es la atención que le dedicamos al consumo del zinc y la realidad es que este oligoelemento trae múltiples beneficios para nuestra salud.


Lo que necesita el cuerpo para funcionar de manera equilibrada, es una cantidad de zinc que debe adquirirse a través de la alimentación, pues el organismo no lo produce de forma natural. Así que su presencia en nuestro organismo es nuestra responsabilidad, se vuelve sumamente importante que conozcamos sus propiedades y dónde adquirirlo.


El zinc se encuentra presente en todos los órganos, tejidos, fluidos y secreciones del cuerpo humano.

Aproximadamente el 83% del zinc en el cuerpo está en músculo y hueso y el 95% se encuentra a nivel intracelular. No existe un lugar anatómico específico que funcione como reserva de zinc y por ende no hay reservas convencionales en tejidos que puedan ser liberadas o almacenadas en respuesta a variaciones en la dieta.


El zinc se absorbe a nivel intestinal, en su mayoría, en el duodeno y yeyuno.

Aproximadamente el 70% del zinc en circulación está unido a la albúmina. Adicionalmente, el zinc plasmático puede ser influenciado por varios factores no nutricionales, tales como infecciones (disminución por redistribución del zinc desde el plasma hacia el hígado), enfermedades asociadas a una hipoalbuminemia, embarazo (disminución por expansión del volumen sanguíneo), y enfermedades asociadas a hemólisis (aumento por liberación del zinc en eritrocito al plasma).


La deficiencia de este mineral ocasiona que estemos más propensos a contraer cualquier enfermedad o infección. Además, retarda la curación de las heridas y disminuye la capacidad del olfato y el gusto. Con una dieta equilibrada, esto suele mejorar.


Beneficios del zinc:


  • Fortalece las defensas, volviendo fuerte al sistema inmunitario.

  • Ayuda al control de los niveles de azúcar en sangre, pues juega un papel fundamental en la liberación y asimilación de la insulina.

  • Aumenta la capacidad cognitiva, mejorando la concentración, memoria y análisis.

  • Facilita la cicatrización de heridas al actuar sobre las plaquetas, permitiendo una pronta recuperación.

  • Interviene en la captación de olores y sabores.

  • Mejora la apariencia de las uñas, el cabello y la piel.


¿Dónde se consigue el zinc?

El zinc se consigue en la proteína animal en mayor medida que en los vegetales. Los alimentos que debes consumir para obtenerlo son: pescados, carnes y mariscos. Además está presente en las legumbres, los cereales, el jengibre, la leche y los frutos secos.


Diariamente es recomendable consumir 8 miligramos de zinc en las mujeres y 10 en los hombres.


El zinc se encuentra en una variedad de alimentos, pero las mayores concentraciones de zinc se dan en alimentos de origen animal, particularmente en los órganos y músculos de vacunos, porcinos, aves, pescados y mariscos y, en menor medida en huevos y lácteos. El contenido de zinc es relativamente alto en nueces, semillas, legumbres y cereales sin refinar y bajo en tubérculos, cereales refinados, frutas y verduras. La cantidad total de zinc en la dieta solo provee un estimado crudo de la ingesta de zinc, pues existen muchos factores que afectan su biodisponibilidad. Biodisponibilidad se refiere a la proporción de zinc que proviene de la dieta que es absorbido y utilizado por el organismo. Los factores que afectan la biodisponibilidad de zinc pueden ser tanto nutricionales como por ciertas enfermedades (p.ej. diarrea, acrodermatitis enteropática etc).


El fitato, componente en plantas, es un potente inhibidor de la absorción de zinc. El mecanismo por el cual el fitato inhibe la absorción de zinc se debe a que es un poderoso quelante de minerales. Dado que el fitato no puede ser digerido o absorbido por el intestino humano, los minerales quelados al fitato también pasan por el tracto gastrointestinal sin ser absorbidos.

Finalmente, se sabe que tanto la cantidad como el tipo de proteína tienen un efecto en la absorción de zinc. A mayor cantidad de proteína, mayor la absorción de zinc, aunque cabe recalcar que la proteína es una buena fuente de zinc, por lo que a mayor ingesta de proteína mayor sería la ingesta de zinc. Respecto al tipo de proteína, la de origen animal promueve la absorción de zinc, mientras que se ha observado que la caseína la inhibe.


Conlusiones:

El zinc es un nutriente esencial para la vida. Forma parte de numerosas enzimas en el cuerpo humano, pudiendo tener un rol catalítico, estructural o regulador. El intestino juega un rol importante en el control de la homeostasis del zinc, controlando su absorción y excreción. Buenas fuentes de zinc son alimentos de origen animal. El fitato, presente en alimentos de origen vegetal, es el mayor inhibidor de la absorción de zinc, mientras que la proteína de origen animal promueve su absorción. No existe un indicador específico y sensible para evaluar el estado de zinc de una persona. Por tanto, basado en esta información es recomendable el uso de suplementos nutricionales ricos en esta molécula y que además favorecen su absorción y niveles en sangre.


Debajo del artículo déjanos tus comentarios o mándame tu correo a nutricion@kyanicorp.com.


BIBLIOGRAFÍA:


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