Buscar
  • 42k

InmunoNutrición.

L.NC. Adriana Domínguez Rdz.

Miembro del Consejo Consultor y Nutrición Kyäni LATAM.


En este artículo quiero platicarte de la importancia que ha tomado la llamada inmunonutrición, y que esta materia además de ser interdisciplinaria (quiere decir que interactúa con otras disciplinas de la ciencia), emerge del estudio y su continua observación, así como relación estrecha que hay entre la Nutrición con la inmunidad, infección inflamación y daños tisulares en el cuerpo humano.

Todas estas interacciones mencionadas, también están estrechamente ligadas con los diferentes sistemas del cuerpo como son el nervioso, endocrino, inmune y microbiota intestinal.


Para este artículo me centraré en la microbiota intestinal, ya que representa un eje de conexión bilateral con el sistema nervioso además de ser fundamental su función en todo el tracto intestinal. Se ha logrado detectar a través de investigaciones así como estudio de diferentes biomarcadores y cómo estos proporcionan toda la información que el sistema inmune aporta y nos dice del estado nutricional del individuo, a esto se le llama Inmunonutrición.

Cuando comenzó esta nueva tendencia de inmunonutrición, se fueron dando cuenta los expertos que no existe un solo parámetro para evaluar la relación causa-efecto de la nutrición sobre el sistema inmunológico, encontrando una variedad de biomarcadores que deben ser tomados en cuenta en las distintas situaciones nutricionales por las que está cursando cualquier individuo. Para entender de forma breve y rápida un biomarcador, es la medida en los niveles bioquímicos, molecular o celular, tanto en poblaciones naturales provenientes de hábitats contaminados, como en organismos expuestos experimentalmente a contaminantes, entiéndase nosotros los seres humanos somos ese organismo, expuestos al medio ambiente o factores genéticos, químicos, etc. Entonces este biomarcador funciona como indicador, señalando la exposición del organismo (ser humano) a sustancias tóxicas (desde el punto nutricional, alimentos, nutrimentos, líquidos, etc) y la magnitud de la respuesta del organismo al contaminante.

La inmunonutrición nos ha abierto un abanico de posibilidades de estudio, dando 4 líneas de investigación, yo me enfoque en 1 de esas 4 y es la del:


Estudio del impacto del estilo de vida sobre el comportamiento del sistema inmunitario, teniendo como determinantes principales la dieta, el comportamiento alimentario, la actividad física, el sedentarismo, la calidad y cantidad de sueño, y como factor clave, el estrés.

Como ya sabemos el sistema inmune protege al organismo de la invasión de patógenos, que son: bacterias, hongos, virus entre otros, y al estar en contacto con el organismo éste último se encarga de movilizar la respuesta para contrarrestar el efecto de los microorganismos invasores. El tipo de respuesta que tiene el sistema inmune al patógeno se clasifica como en respuesta innata o adaptativa.


  1. La respuesta inmune innata: se presenta como barrera física de protección, como capas epiteliales en las células o como mucosas.

  2. La respuesta inmune adaptativa: es la que depende de la especificidad de un antígeno particular. Para lograr la respuesta inmune es necesaria la participación de diferentes tipos celulares entre ellos leucocitos, neutrófilos (producen altas cantidades de TNF e IL-12, útiles para la señalización), monocitos y macrófagos (1).

Y la microbiota intestinal comprende todos aquellos microorganismos vivos (bacterias, arqueas, eucarias, etc.), que habitan en el organismo, y proporcionan metabolitos, nutrimentos y estímulos inmunes que fomentan la salud intestinal y orgánica, permitiendo ser identificadas según su localización (2), tal interacción homeostática, da lugar a una relación simbiótica con su huésped (3).


Entonces cuando se dan alteraciones en dicha comunidad de microorganismos (disbiosis) se ha visto asociada a trastornos gastrointestinales (hígado graso, enfermedad celíaca, síndrome de intestino irritable) (4), infecciones virales (influenza) (5), enfermedades metabólicas (diabetes, síndrome metabólico), así como otras alteraciones a la salud.


Así que el estado nutricional a nivel individual es de suma importancia, pero también de forma poblacional, donde la inmunonutrición es una potente herramienta que permite detectar desequilibrios nutricionales a nivel subclínico, causados por una situación de malnutrición tanto por defecto como por exceso que pueda tener el ser humano, por lo que debemos continuar los profesionales estudiando éste impacto de determinantes del estilo de vida, como el ejercicio, el sedentarismo, el comportamiento alimentario, el tiempo y la calidad del sueño y el estrés, sobre la respuesta inmunitaria de las personas, proporcionando y acercando los mejores alimentos, suplementos y cuidados alrededor de ellas para lograr un equilibrio en su salud.


Aquí abajo déjanos tus comentarios o mándame tu correo a nutricion@kyanicorp.com

Bibliografía:

  1. Chaplin DD. Overview of the immune response. J Allergy Clin Immunol. 2010 Feb;125(2 Suppl 2):S3–23.

  2. Icaza-Chávez ME. Microbiota intestinal en la salud y la enfermedad. Revista de Gastroenterología de México. 2013 Oct 1;78(4):240–8.

  3. 25. Bäckhed F, Ley RE, Sonnenburg JL, Peterson DA, Gordon JI. Host-bacterial mutualism in the human intestine. Science. 2005 Mar 25;307(5717):1915–20.

  4. 26. Chang C, Lin H. Dysbiosis in gastrointestinal disorders. Best Pract Res Clin Gastroenterol. 2016 Feb;30(1):3–15.

  5. 27. Lee KH, Foxman B, Kuan G, López R, Shedden K, Ng S, et al. The respiratory microbiota: associations with influenza symptomatology and viral shedding. Ann Epidemiol. 2019 Sep;37:51–6.e6.

  6. Pérez de Heredia F, Gómez-Martínez S, Marcos A. Obesity, inflammation and the immune system. Proc Nutr Soc 2012; 71 (2): 332-8.





161 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo