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Papel de la L-Arginina en el endotelio.

Dr. Rodolfo Vega Llamas.

Miembro del Consejo Consultor Científico Kyani LATAM.



Antes de entender el papel de la L-Arginina en el endotelio, es importante recordar lo que es el endotelio y su función. El endotelio es un tejido que recubre la zona interna de todos los vasos sanguíneos, incluidos el corazón, donde se llama endocardio. Este endotelio vascular produce y libera sustancias vasodilatadoras y vasoconstrictoras. Entre las vasodilatadoras la más importante es el óxido nítrico, conocido por científicos antiguamente como el factor relajador derivado del endotelio (EDRF). Este óxido nítrico es un vasodilatador que se encarga de dilatar las células musculares y de esta forma hace que las células musculares reciban más nutrientes mientras entrenamos, y por consiguiente, una mayor recuperación muscular. Pero recordemos que el óxido nítrico es un gas y de alguna parte viene ese gas, pues el precursor de este gas se llama L-Arginina.


La L-Arginina es un aminoácido esencial con importantes funciones fisiológicas. Entre las más importantes se destaca su papel como precursora del óxido nítrico.

Por la enzima óxido nítrico sintasa en muchos tejidos y que en el endotelio vascular se comporta como vasodilatadora, antiaterogénica, y antiagregante plaquetaria. Además, es importante recordar otro aminoácido: la L-Citrulina, el cual es intermediario en la síntesis del aminoácido L-Arginina.


El endotelio vascular está situado en una posición anatómica estratégica entre la sangre y la pared vascular, que le permite actuar como receptor y transmisor de señales. Las células endoteliales pueden registrar cambios hemodinámicos de la sangre, como la presión o las fuerzas de rozamiento y cizallamiento, cambios en sus interacciones con las plaquetas o los leucocitos, o modificaciones de los mensajeros químicos circulantes o procedentes de células vecinas. En consecuencia, responden a dichos cambios mediante la liberación de numerosos factores vasoactivos.


Por eso el concepto de una simple barrera que separa la sangre de la pared vascular, ha cambiado de manera sustancial y ahora se considera un órgano de regulación vascular con acciones exocrinas y donde la citrulina, la Arginina y el óxido nítrico juegan un papel importante. El endotelio es un órgano con acciones, exocrinas, paracrinas y autocrinas, implicado en varios procesos vasoactivos, metabólicos, autoinmune, mediante la liberación de unos factores biológicamente sintetizados y liberados por las células endoteliales. Cabe destacar entre otras, las prostaciclinas, óxido nítrico, factor hiperpolarizante derivado del endotelio, endotelina, prostaglandinas, tromboxano, heparinoides sulfato, factor de crecimiento y otros más, cuya lista sería interminable. Pero lo más importante es que todos estos factores modulan el tono y el crecimiento del musculo liso vascular, así como la coagulación, la fibrinólisis y adhesión de células sanguíneas a la pared vascular.


Es importante entender el concepto de lo que significa la disfunción endotelial. Los científicos concluyen que, la disfunción cardiovascular que se observa en algunas patologías como la obesidad, se producen como consecuencia de un aumento de la expresión y actividad de la arginasa -1 del endotelio vascular. Esta enzima hidrolasa del ciclo de la urea que se expresa en el citoplasma y las mitocondrias de las células endoteliales y musculares lisas de los vasos sanguíneos, que lleva a una reducción de la L-Arginina del óxido nítrico y un aumento del estrés oxidativo.


El rol de la arginasa como mecanismo integrador de distintos factores de riesgo cardiovascular en la génesis de la disfunción endotelial es cada vez más conocido y en este caso, también fue demostrado en la obesidad, una patología de muy elevada y creciente prevalencia. Pero, en el tabaquismo, hipertensión y otro factores de riesgo de daño del endotelio.


Como conclusión, quiero recordar que las enfermedades cardiovasculares se asocian a trastornos metabólicos, como la obesidad, la hiperglucemia y las dislipidemias. La mayor causa de mortalidad y morbilidad en estos estados patológicos es la disfunción endotelial o disfunción vascular que se caracteriza por un deterioro de la capacidad vasodilatadora dependiente del endotelio, una disminución de la distensibilidad vascular y una reducción del flujo sanguíneo y en esto juega un papel fundamental este aminoácido llamado L-Arginina.




Bibliografía:

Vida sana, Juan Madrid Conesa

Limpiando las arterias de tu corazón,Carlos delgado

Cardiología diagnóstico y tratamiento, Michael crawford


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