Buscar
  • 42k

Y los Omegas, ¿En qué me ayudan?


Dr. Rodolfo Vega

Miembro del Consejo Consultor Científico Kyäni LATAM



Para entender el concepto de Omega 3 y 6 es primordial entender el concepto de grasas buenas y no tan buenas. Primero aceptemos que las grasas constituyen una fuente importante de energía para el cuerpo, imagínense, son las grasas quienes dan soporte a las membranas, componentes esenciales de toda la célula, pero además tiene tres funciones esenciales, ser componentes básicos de la membrana, almacén de energía, y actuar como moléculas señalizadoras, es decir transportadoras de información, quién podría creer, el papel tan importante de las grasas.


Gracias a las grasas en el tubo digestivo podemos absorber las vitaminas A, D , E y K, además las grasas son precursoras de los eicosanoides, este componente tan importante tiene que ver con el proceso de la inflamación. Existen varios tipos de grasas, los ácidos grasos, los triglicéridos, los fosfolípidos y el colesterol, de quien hablaremos más adelante.


Los ácidos grasos constituyen el tipo de grasa más sencillo, es bueno entender que dependiendo de los enlaces de átomos de hidrógenos con la cadena de átomos de carbono, sale cada tipo de ácido graso, así tenemos ácidos grasos saturados (enlace simple), ácidos grasos monoinsaturados (un solo doble enlace) también conocidos como Omega 9, ácidos grasos poliinsaturados (contienen más de un doble enlace), estos ácidos grasos poliinsaturados se conocen como Omega 3 y Omega 6, esta es una clasificación sencilla y para un fácil entendimiento, hablemos ahora de los ácidos grasos poliinsaturados, nuestro tema a explicar, un ácido grasos poliinsaturado posee dos o más enlaces dobles, esto origina el nombre de los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 y Omega 6, si el primer doble enlace se encuentra situado en el tercer carbono, el ácido graso poliinsaturado se llamará omega 3, si está situado en el sexto carbono se llamará omega 6.


Estos ácidos grasos poliinsaturados y esenciales, es decir grasas que debemos obtener a través de la dieta, ya que el cuerpo no es capaz de sintetizarlas.

Ya tenemos claro que debemos consumir ácidos grasos poliinsaturados para el buen funcionamiento del organismo, necesitamos grasa para que nuestro cuerpo produzca hormonas, necesitamos grasas por que se protege las membranas de nuestras células, necesitamos grasas, por qué es la materia principal de nuestro cerebro.

Hay mucha confusión sobre este tema, pues a menudo leemos que debemos aumentar el consumo de omega 3 y disminuir el consumo de omega 6, como si este fuera el chico malo, y esto no es cierto el cuerpo necesita tanto el omega 3 como el omega 6, pero deberemos tener en cuenta la proporción entre el consumo del uno y del otro para un buen beneficio para nuestro organismo.


Hay teorías que dicen que los Omega 3 protegen la salud de tu corazón y de todo el cuerpo. Los Omega 6 tiene un efecto contrario: ellos aceleran la inflamación, son proinflamatorios, esto no significa que los omega 6 no sean importantes, en conclusión los beneficios del Omega 3 son:

  • Interviene en el proceso de regular y reducir la inflamación

  • Evitar que la sangre coagule demasiado

  • Reducir las citoquinas (involucradas en los procesos de inflamación)

  • Mejorar la respuesta de la insulina

  • Juega un papel importante en la producción de las prostaglandinas.


Los beneficios de Omega 6, juega un papel importante en la estructura y protección de las células, promover la respuesta inmunológica (entre ellas la inflamación), regular la coagulación de la sangre, y además mantener un equilibrio del perfil lipídico.


Los Omega 3 de cadena larga son muy importantes ya que sirven de sustrato para la producción de eicosanoides buenos, los que protegen tu corazón pero además inhiben los eicosanoides malos como el ácido araquidónico .

Los alimentos ricos en Omega 3 son las semillas como la Chía, el cáñamo, las de calabaza, las nueces, las algas, el pescado azul, pero este pescado lastimosamente viene en ocasiones contaminado con metales pesados.

Los alimentos rico en Omega 6 son comúnmente más habituales, aguacates, semillas, frutos secos, aceites vegetales que usamos para cocinar, el aceite de girasol, de maíz o de soja.

Recordemos que un fuerte consumo alimentos ricos de omega 6, y un bajo consumo de alimentos ricos en omega 3, produce un fuerte desequilibrio entre ambos ácidos grasos.

La clave es como conclusión disminuir los ácidos grasos saturados, NO a las grasas TRANS que son productos resultados de la industrialización, y mantener una adecuada y equilibrada ingesta de Omega 3 y Omega 6, que son ácidos grasos esenciales, por eso debemos consumirlos en la dieta, guardando las debidas proporciones, hay que disminuir el consumo de omega 6 y aumentar el consumo de omega 3, en otras palabras aumentar el consumo de grasas antiinflamatorias y disminuir el consumo de grasas proinflamatoria .

La descompensación entre ácidos grasos es el gran mal del mundo moderno, y es una de las principales causas de deterioro de nuestra salud.

306 vistas2 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo